miércoles, enero 04, 2017

¿Tienen poder las palabras?


Siguiendo el hilo de esta serie de publicaciones llamadas "20 días de enero" y de los tres artículos anteriores a este, entre ellos, el que publiqué ayer "¿Crees que existe el poder mental?", hoy hablaré sobre la creencia del poder de la palabra.

Todo es una creencia. Nosotros mismos somos la creencia de una INCONSCIENCIA COLECTIVA que cree estar buscando volver a casa o ser consciente.

Por lo tanto, las palabras, así como los números y demás símbolos NO tienen ningún poder sino el que nosotros le otorgamos. En realidad es más correcto decir que nosotros y el poder que le demos a ciertas palabras SOMOS LA MISMA COSA pues estamos representando el mismo acto de la obra.

Poniendo un ejemplo, imaginemos que estamos representando una época histórica en la que, si en tu entorno (país, cultura, sociedad, tradiciones, religión, etc.)  no decías "¡Vaya usted con Dios!" a modo de saludo cuando te tropezabas con alguien, te podían venir todas las desgracias habidas y por haber. Esto es solo un ejemplo.

Entonces, si alguien no lo hacía, quizá se culpara por ello. Ese sentimiento de culpa (terror) es un cambio de la energía emocional (actitud y voluntad) del individuo de nuestro ejemplo y esta energía emocional se vuelve contra la persona misma, pues con su actitud emocional ya se metió en la línea energética de las calamidades.

¿Fueron las palabras no dichas las que le trajeron el mal? O ¿fue tal vez esa emoción que albergaba dentro la que hizo que cambiara de escenario, el que corresponde a los castigos por la culpa?

Recordemos que el lenguaje de esta realidad es EMOCIONAL. No hay otro lenguaje.

¿Es el OM un sonido que nos hace ser conscientes o que nos abre la puerta al no pensamiento, a la quietud o a otras dimensiones? No, por supuesto que no.

Se trata de que un colectivo numeroso ha venido a representar ese acto de la obra y entonces, esos sonidos de antaño (recordemos que los tiempos están pasando al mismo tiempo con lo que cualquier prueba que necesitemos ahora para validar algo, se vive o se descubre en el pasado por medio de historias o de manuscritos hallados) nos deben aportad quietud o llevarnos a un lugar muy dentro de nosotros, de paz.

 Es el futuro el que crea la obra. Si el futuro no existiera, no habría realidad. El futuro crea el pasado continuamente, sin parar. Todo es movimiento. Si se parara, no habría realidad. Por eso seguimos buscando pues es la realidad que quiere seguir siendo real por medio de nosotros, los personajes o actores de la obra la que te hace seguir buscando.

Pero, para no irme por las ramas, el OM no tiene ningún poder excepto el que le otorgamos a modo de creencia y de sugestión y de lo que nos han contado, con lo que vamos a vivirlo SÍ o SÍ. Y si ese sonido te tranquiliza, bienvenido sea, tal que un orgasmo. ¿Cómo le vamos a decir que no? Todo es bueno si nos hace sentir bien.

(Lo que no se dice es que hay personas que ante el sonido OM continuado se ponen muy inquietas y nerviosas porque quizá estén pensando en sus problemas o en las facturas que tienen que pagar. Eso sí, luego habrá alguien que le diga que no está avanzado, que es inconsciente o que tiene los chakras bloqueados y, como la persona realmente estaba inquieta por un problema de la realidad aparente (real para ella), se lo cree y entonces, toma otras herramientas o caminos para poder desbloquear los chakras mientras sigue sin poder pagar las facturas. Y bienvenido el conflicto. Ya te hiciste consumidor de un problema que no tenías: el único que tenías era que no tenías dinero para afrontar unos pagos.)

Un "gracias" dicho con una emoción llena de gratitud (actitud/sentimiento de agradecimiento) no deja de ser una voluntad de agradecer algo. Decir "gracias" no nos habría hecho falta en este caso.

En cambio, nos comunicamos por medio de las palabras y si bien la comunicación entre los personajes de esta obra es nefasta (de ahí la intención de mis 20 artículos en estos primeros días de este mes de enero), le damos a esta una importancia sin igual y creemos en que ciertas palabras tienen poder porque nos comunicamos por medio de las PALABRAS, amén de las acciones, claro está.

Cuando nos sentimos débiles o derrotados, la palabra viene a servirnos. No olvidemos que nosotros somos personajes de una obra y TODO LO DEMÁS, son las herramientas y/o medios que tenemos para representar el guion.

Por lo tanto, la palabra es un MEDIO para llegar a algo o para sentirnos más seguros o porque le otorgamos el poder de manifestación de algo.

Pero la palabra en sí no tiene poder, ni siquiera el sonido. Es nuestra emoción hacia esa palabra (emoción que ya está diseñada a priori, por supuesto) lo que hace que las cosas sean o no sean. Es una emoción con un código muy fuerte (creencia).

Cuando publiqué hace casi un año un audio sobre este tema bajo el nombre "Las palabras no tienen ningún poder", cuyo enlace te dejo más abajo, hubo exaltaciones, personas que se molestaron por lo que yo decía, personas que insultaron porque yo estaba diciendo una herejía.

Fíjense: ¿a quién le están dando el poder esas personas? ¿A mis palabras, a mí misma o al miedo que sienten cuando se cuestiona lo que es obvio o lo que no se han parado a entender?



Y hay otra pregunta: si ellos están tan convencidos de que las palabras tienen poder: ¿qué hacen escuchando un audio de alguien que ni siquiera conocen?

Dejo que tu respuesta en silencio te lleve a una comprensión por encima de las palabras que estoy usando.

Lo obvio no se ve ni se cuestiona y por eso hay gente que moriría incluso por una idea (creencia).

Esto tiene que ver con la COHERENCIA de la que tanto se habla y sobre todo, de lo que se dice sobre el equilibrio entre lo que sientes, lo que piensas y lo que dices. Otra incoherencia, otra creencia más que ahora está dando fuerte en esta nueva religión que ya se está viviendo. Hablaré sobre ello en posteriores publicaciones, quizá mañana.

¿Qué importará lo que digo si lo que determina mi vida y mi bienestar es lo que siento? ¿Qué importarán los pensamientos si realmente no soy dueño de ellos?

Solo me tengo que ocupar de lo que siento y entonces, se abre el telón para entrar en el escenario que buscaba y que es el espejo de lo que siento.

Gracias y sigamos disfrutando siempre de todo: del poder, del no poder y de lo que hay.

Ruth Morales



NOTA: Cualquier reflexión y/o criterio fuera del contexto desde el que hablo, no será sino eso, una opinión fuera de contexto, sin sentido y absurda. Todo lo que hago y he hecho está en www.cambioderealidad.com. por si quieres entender lo que digo y por lo tanto, desde la percepción desde la que lo transmito.


El Secreto a Voces. El libro lógico.












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