miércoles, enero 11, 2017

¿Sigues tú la tradición del bien?

Los hábitos son costumbres que suelen venir de tradiciones. Estas no se cuestionan porque, para el que está conectado a ellas, ni siquiera es una tradición, sencillamente ve la vida así, tal cual dicta la tradición, sin darse cuenta de que, a pocos kilómetros de su espacio, esa tradición no tiene lugar o ni siquiera existe. Pero de eso se trata: de que no nos demos cuenta. Darse cuenta es ya PERCEPCIÓN.

¡Así de simple es el ser humano!

La tradición es también un CONCEPTO o CREENCIA, por si teníamos dudas.

Las costumbres vienen de las tradiciones y estas no son sino creencias enfocadas siempre en el BIEN.

Pocos seres humanos en un grupo (colectivo) son capaces de darse cuenta de que una tradición no es sino una costumbre o creencia sin cuestionar, que puede dar placer o no.

El resto, el 99 por ciento de la población mundial,  lo ve como la realidad misma, confundiéndola con ella. De ahí surgen los conflictos.

Sigamos con los hábitos y para hacerme explicar, voy a narrar un ejemplo del día a día. Es solo un ejemplo.

Dos amigas se encuentran después de mucho tiempo sin verse, dado el trajín del día a día, el trabajo, los hijos, parejas, compromisos. ¿Alguna razón más para no verse?

Y mantienen una conversación durante el corto tiempo en el que se toman un aperitivo. (En España tomarse un aperitivo es tomarse una bebida más algo de comer, antes de la gran comida o el almuerzo. Esto no significa que luego haya que comer aunque la mayoría no pueda ver esto de tan simple que es).

Lo sorprendente de esto es que las dos están disfrutando del reencuentro, del vino tinto que están compartiendo, de la conversación amena que mantienen, del buen tiempo (15 grados en pleno invierno y Navidad en Madrid, centro de España), de risas, de ponerse al día con respecto a los últimos acontecimientos de sus vidas para luego tener que decirse un adiós rápido, sin ganas de marcharse y con muchas ganas de seguir donde están y como están.

Pero tienen que irse porque ambas "tenían ya comida hecha para su prole" (hijos mayores de 14 años y maridos incluidos) como si no pudieran dejar pasar ese día sin sus hijos y sus parejas y como si no pudieran dejar de comer esa comida que ya habían preparado.

¡Bendita tradición incuestionable!

Podemos dejar de saludar a los vecinos, de hacer las cosas bien hacia los clientes, dejar de sonreír a amigos y/o vecinos, etc. pero no podemos tirar comida a la basura, como si ese acto aumentara el hambre en el mundo.

Tranquilo, La comida que hemos preparado se puede congelar, tirar a la basura, etc, que el mundo será mejor y más bonito si tú eres feliz tomándote ese aperitivo con tu amigo o con tu amiga, a fin de cuentas, pasando un buen rato siendo tú mismo y no por hacer cosas que no has cuestionado previamente.

El hambre y miseria en el mundo no van a variar porque tú dejes de ser feliz o porque te comas el plato entero para no tirarlo a la basura. ¡Por favor!
 Y a tu familia no le pasa nada porque no comas con ellos, sin previo aviso.

Podemos hablar y hablar de nuestros problemas a otros, enviar audios al WhatsApp mientras el pobre receptor escucha agotado tu situación actual, como si eso no consumiera energía a quién sabe quién, pero no podemos dejar de estar un día en casa para comer todos sentados, como si eso fuera la imagen perfecta de la última cena de Jesucrito y sus discípulos y fuéramos malos padres si dejamos de hacer ese acto tan rutinario.

En fin, lo que vengo a decir es que esto es un hecho real, que ocurre todos los días (me refiero a España donde comer sentada la familia es una tradición y un valor del bien)  y que estas personas son las que luego comparten en WhatsApp y en FB, poniendo "me gusta" por doquier, frases como las siguientes, imágenes patéticas, enmarcadas incluso con la foto del autor (como si este las hubiera pronunciado ante nosotros en un momento íntimo).

  • La vida es corta. Vívela con quien mereces a tu lado.
  • La vida es corta. Quítate de encima quienes no te aportan nada.
  • Vive tus sueños. Ve a por ellos.
  • Una vida plena no es una vida.
  • Disfruta cada minuto de la vida pues el tiempo se nos va de las manos. 
  • El amor está en cada cosa que haces.
  • Sé amor.
  • Sé como el agua. Fluye.
  • Simplifica tu vida.
  • Come de manera equilibrada. Equilibra el cuerpo con la mente. Haz yoga.
  • La meditación te dará la paz que buscas.
Y luego, dejas a un amigo con el que estás compartiendo buenos momentos para ir a casa porque tus hijos adolescentes están esperando a que comas con ellos porque eso es lo que dicta la tradición, la cual te dice que eres buena persona si lo haces. ¡Bendita simpleza!

La tradición es una imposición, es una creencia que ni sabes que la tienes pero que domina tu vida.

¿Por qué compartes esas frases tan patéticas con cuadro o/y imagen del autor incluido si luego no lo puedes aplicar en tu vida?

Compartes esas imágenes/frases para luego decir que el ser humano es un ser muy inteligente, espiritual, hijo de Dios, que todos somos UNO, que es un ser amoroso y que lo único que importa es el compartir ese amor con los demás. ¡Curioso!

Precisamente la gente que disfruta de la vida no tiene tiempo de compartir esas imágenes en el Facebook ni por el WhatsApp. ¡Paradoja coherente!

 Y es esa gente con la que da gusto estar porque lo dan todo. No hace falta que compartan nada, te están dando su tiempo y presencia. No son personas religiosas ni espirituales, ni científicas. Son gente que disfruta de la vida, con la gente. Y hacen el bien. Eso es lo que comparto y quiero transmitir en Cambio de Realidad.

Lo que más valía era ese rato con tu amiga, que no supiste ver porque no puedes verlo. Ni ella ni tú pudieron verlo y así seguirán, dejando como herencia tradiciones, valores vacíos o llenos de mal que solo crean confusión y maldad en el mundo.

 El mal no lo hace solamente quien mata, tortura o viola: lo hacemos todos, día a día gracias a nuestra ignorancia y simpleza y por medio de pequeños actos que se van sumando hasta hacer una obra completa, incoherente, miserable y dolorosa de por sí.

Todos tenemos un fragmento de poder para cambiar las situaciones. No son los políticos, eres tú quien puede hacerlo.


Gracias por tu lectura y comprensión.

Disfruta de la vida.

Ruth Morales.



NOTA: Cualquier reflexión y/o criterio fuera del contexto desde el que hablo, no será sino eso, una opinión fuera de contexto, sin sentido y absurda. Todo lo que hago y he hecho está en www.cambioderealidad.com. por si quieres entender lo que digo y por lo tanto, desde la percepción desde la que lo transmito.




Gracias



1 comentario:

  1. Siiiii!!!!!. Coherencia!con lo que digo, publico y hago!!!por favor!.
    GRACIAS Ruth!
    Elisabet

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