jueves, noviembre 12, 2015

Los deseos y los sueños son barreras.




Cuando tenemos deseos o sueños, estos pertenecen a la mente colectiva, por mucho que parezca un deseo individual.
Es un enchufe a una ENTIDAD dentro de la MENTE COLECTIVA. Si no estuviéramos enchufados a ALGO, no tendríamos deseos. 

Estos deseos son buenos porque nos hacen tener un porqué vivir y yo animo a que todos se cumplan, a ir en pos de ellos.


 ¿Se cumplen? No siempre. Ya todos lo sabemos.


Resulta que cuando realmente quieres hacer realidad un sueño o un deseo, o bien te marcas un camino de vida (objetivo) y tu deseo se convierte en tu camino y tu meta, o bien lo intentas sentir en ti, como si ya lo tuvieras.


 Esto último es lo que yo invito que se haga. En ese momento, hay dos posibilidades:


1. Que te das cuenta de que no puedes sentirlo.

2. Que sí puedes sentirlo en ti. En este caso, es tuyo ya y te vendrán las condiciones de vida para que lo cumplas.

¿Por qué no puedes sentirlo tal y como digo en el caso 1?


 Porque la mayoría de los sueños o deseos ni siquiera los deseas, son deseos de otros, de ese enchufe a lo que llamo ENTIDAD o emisora de la MENTE SUBCONSCIENTE o ALMA. Es lo mismo, da igual el nombre que se le dé.


Estamos enchufados a muchas entidades interconectadas entre ellas y la mayoría de las frecuencias de estas nos quedan muy lejos, por lo tanto, son deseos de otros. Por eso hay tanto fracaso en el tema de la ley de la atracción, entre otras cosas, porque tal ley existe, claro que sí, pero funciona en doble sentido, es decir, atraemos todo aquello que tenga que ver con lo que estamos enchufados: lo que queremos, lo que no queremos y lo que incluso no sabíamos ni que existía.


¿A que esto nos ha pasado a todos?


También añado que un deseo es siempre una necesidad no cubierta, por lo tanto, es una limitación.


 Por eso animo a que se cumplan porque, menos limitaciones tienes, más vacío vas produciendo para poder obtener COMPRENSIÓN, la cual te libera del deseo y te va llevando a OTRO SITIO mientras te aporta placer y disfrute, como consecuencia de lo primero.


Llegar a este casi no deseo está destinado a un porcentaje bajo de la población mundial en cada fragmento de tiempo, por pura lógica.


Hay personas que desean ser libres, viajar por el mundo, no tener que rendir cuentas a nadie, etc. Quieren sentirse ellos mismos, expresarse libremente y luego, tienen conceptos muy fuertes arraigados de familia, responsabilidades con sus padres, con sus hijos y con su pareja y precisamente desean ser libres por esos conceptos.


¿Se puede entender con este ejemplo el conflicto en el que vivimos por el sistema de creencias?

Todo es circular.

Por un lado deseas SER TÚ MISMO pero, ¿de dónde viene ese deseo? De tu propia limitación de NO PODER SERLO. 


¿Qué limitación es esa? EL CONCEPTO que tienes sobre el BIEN: responsabilidades, ser buen padre, ser buen hijo, etc... Y ser buena pareja. Esto no lo has cuestionado nunca. Crees que es la verdad y crees que es lo que hay que hacer. 


Cuando esta persona va a cumplir su sueño, resulta que no puede sentirlo porque vienen todos los enchufes a verlo, los conectados a dichos conceptos o entidades. Y si pudiera sentirlo, se topará con esa limitación.


¿Se entiende ahora por qué un deseo es una limitación que quiere dejar de serlo?


Esto es lo que ocurre a la población mundial, en un altísimo porcentaje. Es de sentido común porque la población mundial está enchufada a ENTIDADES interconectadas entre ellas y por tanto, si no fuera un porcentaje grande, no existiría ni siquiera la experiencia humana. Lógico.


Lo que digo en el anterior artículo "Si tenemos un propósito, ¿creamos la realidad nosotros mismos?" es que tú puedes crear tu realidad a partir de ESOS DESEOS que pertenecen a una entidad (como el ejemplo del personaje del siglo XIX) y animo a hacerlo para ir quitándose barreras pues mientras tengas sueños, deseos, propósitos, estás mantenido en la obra (todos lo estamos) y yo transmito desde Cambio de Realidad esa otra cosa que es PERCEPCIÓN y ahí es cuando digo que solo va dirigido a un porcentaje pequeño de la población mundial en cada espacio temporal.


Por lo tanto, una cosa no tiene que ver con la otra. El hecho de ya querer realizar tus deseos, es una identificación con la entidad pero que te invita al mismo tiempo a VER TAL IDENTIFICACIÓN para poder desenchufarte de ella.


 La mayoría de las personas no lo ven y por eso, o bien repiten patrones o bien no van en pos de sus deseos, objetivos ni metas pues les crean conflictos continuamente. Algunos van en pos de ellos, los cumplen pero no han visto la salida, quieren tener más deseos y más objetivos y siguen dando vueltas, lo cual está muy bien también.


Y otros, muy poquitos, se paran.


Esto no tiene por qué ocurrirle al personaje en el mismo espacio temporal. Puede ocurrir en distintos espacios temporales o experiencias de vida. De hecho, más bien es así.


Los personajes de la obra somos vehículos de una conciencia que sale de una ENTIDAD a experimentar dicha ENTIDAD. Y esta entidad hace que des millones de vueltas, no como personaje sino como "conciencia" de dicha entidad que es susceptible de manifestarse en lo que quiera, para SER.


Por eso, el que se para es porque ya está mareado o  porque ha nacido con un porcentaje altísimo de percepción (no identificación con la entidad), lo cual quiere decir, con cierta comprensión más allá de las entidades.

Menos enchufado.


Gracias siempre y disfrutemos.


Ruth Morales



5 comentarios:

  1. Ruth me quedo clarisimo!!!!!!!...gracias por haber respondido a mi pregunta con tanta claridad.
    Un abrazo enorme
    Alejandra

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  2. Mas Claro imposible!!!! Gracias Ruth.

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  3. los placeres del samsara, no dan disfrute sino tormentos...se dice en budismo... fuera del mundo ...estar en el mundo...sin ser del mundo....
    Gracias señoraza

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