viernes, noviembre 07, 2014

Al dinero le gusta gustar.

El dinero tiene su propio lenguaje pero no hace falta aprenderlo para atraerlo sino lo que hace falta es entender que el dinero está por todos los lados, que es de lo que más hay en la vida y que es muy soberbio, pues le gusta gustar.

El dinero no entiende de lo que hagas para ganarlo. Lo único que quiere es gustarte.

El dinero no está relacionado con la abundancia tal cual la conocemos. Podemos disfrutar de abundancia teniendo poco dinero y podemos tener escasez de abundancia, poseyendo mucho dinero.

El dinero tiene su propio lenguaje y no puedes relacionarte con él mientras intentas entender su lenguaje (consumiendo cursos que hablen de esto) o mientras tus parámetros inconscientes de vida sean el del bien y el del mal con respecto al dinero.

Soy consciente de que esos parámetros son los de todos y cada uno de nosotros. Pero más bien me refiero a que apliques ese criterio al dinero.

El dinero está fuera de esos parámetros pues no entiende ni de bien ni de mal.

Repito: el dinero tiene su propio lenguaje, por lo tanto, no se mueve en la línea del bien y del mal, de la que tanto hablo yo en Cambio de Realidad. (Puedes ampliar esta información sobre el bien y el mal con el material que encontrarás en dicha página, desde escritos hasta vídeos grabados).

En la charla online bajo el título:  ¿Es nuestro propósito ayudar a los demás?  puedes descubrir aspectos más allá del dinero y de la razón por la que no llega a tu vida.



No entremos en el juego de que el dinero es el causante de nuestros males. Si el dinero es la moneda de cambio en nuestra realidad, ¿por qué rechazarlo?

Esto es un juego y se necesitan fichas para jugar en él.

Esto es una obra de teatro. Dar importancia a la obra es seguir sufriendo. Mira el siguiente vídeo, el que parece más fácil pero que guarda una gran complejidad por tocar el NO TIEMPO y por ello, es tan poco popular: La realidad desde la perspectiva de un edificio.



 En este vídeo trato de explicar que todo es una obra de teatro. Da igual que estés en contra de ella o a favor de ella o que intentes mejorarla. 

Cualquier acción de esas te mantiene en el sueño, en la obra, luchando contra ella y/o intentando comprenderla.

¡Quienes están en contra del dinero o del sistema, realmente están demasiado sujetos a la línea del bien y del mal, amparándose en el bien, fortalecida dicha creencia por el miedo!
El sistema y nosotros somos LA MISMA COSA. El sistema no es una ENTIDAD fuera de nosotros: todos estamos implicados en él, incluso siendo víctimas de él.

¡De lo que se trata es de ir COMPRENDIENDO la realidad por encima de ella mientras disfrutamos de la vida.........!

Esa es la clave.

Hay muchas personas que le tienen miedo al dinero. No quieren tocarlo, no quieren nombrarlo. Es cuando buscamos eufemismos para las palabras que lo definen, tales como: el dinero mismo, precio, pagar, etc y las sustituimos por: inscripción, voluntad, aportación, etc.  Ese idilio que tienes con él hará que te alejes de él.

El dinero aparece y desaparece. Lo que le gusta es el movimiento. El dinero es emocional, es decir, es una idea, un concepto, como todo en esta realidad.

Si ponemos juicio sobre el dinero, ya estamos poniendo limitaciones. Si queremos dinero o más dinero en nuestra vida, fijémonos en quienes tienen más dinero que nosotros, enfoquemos nuestra emoción hacia las cosas "buenas" de la vida y no cerquemos nuestra valla enfocando nuestra visión en la miseria.

Si te fijas en la miseria o si te enfocas en que no tienes dinero, este no vendrá a ti, porque a él le gusta gustar. O, vendrá a ti pero la miseria vendrá a tu realidad en OTRA FORMA.

Es cierto que el dinero aporta seguridad, estabilidad y que a partir de estar en esa situación podemos empezar a disfrutar de nosotros mismos y de la vida misma con mayor temple.

 En otros casos, también puedes disfrutar de ti mismo sin tener la seguridad que el dinero da.

Sencillamente, esto se hace sabiendo que tienes todos los derechos del mundo por vivir y por disfrutar de todo lo que te apetezca. Pero te lo tienes que permitir. La pared siempre está en uno mismo y nunca en el sistema exterior, sea el que sea. De hecho, en todos los sitios conviven ricos y pobres, en países ricos y en pobres nos encontramos con las dos cosas.

Hay claves evidentes de nuestra relación con el dinero y hasta que no aprendamos a verlas en nosotros mismos, no lo entenderemos. Ejemplos de estas claves son estas acciones, entre otras:


  • No pides a otros dormir en su casa cuando viajas a su lugar de residencia porque no te puedas pagar un hotel. Sencillamente, como no te quieres permitir el hotel o porque piensas que eso es un derroche, no tienes el dinero para quedarte en él. A veces ocurre que nos encanta ser acogidos por otros en sus casas para sentirnos queridos y por tanto, no generamos el dinero para no poder pagarnos el hotel. E intentamos convencernos a nosotros mismos de que una cosa no tiene que ver con la otra y de que estamos eligiendo. En cambio, una cosa está ligada a la otra. No tendrás dinero para pagarte un hotel nunca. Reflexiona sobre ello.

  • No haces auto-stop porque no tengas dinero para tomar un tren o avión o conducir tu propio coche (cualquier medio de transporte mucho más cómodo que el auto-stop o cualquier cosa parecida). Realmente no tendrás dinero para esos medios de transporte si sigues pensando en que hacer auto-stop u otro medio parecido es una buena manera de viajar a la que le sumas que encima, conoces gente. En muchas ocasiones, nos encanta ser escuchados, conocer gente diferente constantemente para contarles nuestra vida y no repetir nuestra historia siempre con los mismos. ¿Qué mejor que el auto-stop u otros medios parecidos? Entonces, no tendrás dinero nunca para permitirte otro medio de transporte más cómodo en el que las personas que se sienten cerca de ti no se prestan a escuchar al otro. Una cosa va ligada a la otra.

  • No haces el viaje de tus sueños porque no tengas dinero. No generas ese dinero porque ese viaje no es el de tus sueños o porque te parece demasiado para ti. El mundo se te presenta enorme. Además, nos encanta hablar de ese viaje como si algún día lo fuéramos a realizar por tener un tema del que hablar y darnos importancia. Decir que aún no tienes dinero para realizarlo, te da motivos para no estar abierto a ese dinero y encima, queda bien en el oído del otro.

  • Dejar de hacer algo AHORA porque tienes que pagar algo al cabo de un mes. Realmente, se puede hacer ese ALGO AHORA y ya se pagará lo que se tenga que pagar. Eso es estar en la línea de la abundancia y no el ser precavido, ahorrador, etc. Sé que esto va en contra de lo que siempre hemos visto y de lo que nos han contado. Pero es que lo que se transmite en Cambio de Realidad es que todo es al revés pero solo para el que se atreve a verlo así. Para el resto, esto es una locura. 

  • Pensar en que como venimos de una familia pobre, nosotros también lo seremos. Realmente, no hay causa ni efecto. ¿Eres pobre porque tu familia es pobre o tu familia es pobre porque tú tienes que ser pobre? Este es el NO TIEMPO, lo que explico en mis seminarios sobre el NO TIEMPO tanto presenciales como el que está grabado, bajo el nombre "Comprender el NO TIEMPO para anular causa-efecto"

  • Hablar de tu falta de dinero con cierto orgullo (humildad para la mayoría). Hay algo impreso en nuestro ADN, que es que hablar de la miseria propia dignifica. Puede ser, pero serán otros miserables quienes te dignifiquen. El resto no querrá oírte. Recuerda que al dinero le gusta gustar. Quien es miserable con el dinero, lo es con todo. Y a quien le gusta el dinero, no le gusta la gente a la que no le gusta el dinero.

  • Hablar de la abundancia que te acompaña. Es lo mismo que hablar de la escasez. La abundancia es un estado emocional el cual nunca se transmite hablando. Ahora está de moda hablar de la abundancia por doquier pero por ahí no es. Cuando pillas los parámetros de la abundancia, no hablas de ella: eres ella, por lo tanto, hasta te olvidas de mentarla.

  • Y más cosas, tantas, que se podría escribir una enciclopedia sobre esto.


¡Míralo todo al revés, tal cual te invito a hacer con estas claves y verás algo de luz donde antes había oscuridad! Me valgo de estos detalles como comentarios como ejemplos...

Sobra decir que estos ejemplos son válidos siempre y cuando se alarguen en el tiempo y sean características nuestras y no circunstancias temporales a las que nos vemos sujetos por no tener dinero en un momento dado.

Siempre podemos vernos obligados a hacer algo que no nos gusta precisamente porque no tenemos dinero para ello. Eso es otra cosa.

 A las personas a las que les ocurre esto último, enseguida vuelven a estar donde estaban. 

Es decir, vuelven a posicionarse en el lugar del que partieron, como mínimo. Así que, si esto te está ocurriendo ahora de manera circunstancial, no te preocupes porque la vida funciona como un resorte. Volverás a tu punto de abundancia o de tu coqueteo con el dinero.

Con las anteriores claves me refiero a quienes siempre han vivido de esa manera y/o a quienes hacen esfuerzos por ganarlo, quejándose del sistema y de cómo viven los ricos. ¿? Ellos se han marcado su techo con el dinero y no lo sobrepasan porque ya se lo marcaron. Coherente, ¿no?

¿No nos suena esto a familiar? ¿Quién no tiene cerca a alguien que se ajusta a esos ejemplos? ¿Somos nosotros mismos los que cabemos en ellos?

El caso es que muchas veces nos quejamos de que el dinero siempre lo tienen los mismos mientras hacemos acciones que dan la espalda al dinero.

 Y no te das cuenta que esa queja, esa continua crítica hace que los ricos sean más ricos y que tú sigas donde estás.

Estos son conflictos que tenemos con nosotros mismos porque son conflictos universales y por tanto, que nos son cercanos.

Estos son ejemplos de que, si nos viéramos desde una cámara, como si de una película se tratase, veríamos como todo en esta realidad, es casi perfecto, solo y cuando atendemos a la CAUSA y EFECTO pues siempre funcionan, como las matemáticas.

Gracias y disfruta siempre.

Ruth M.



















9 comentarios:

  1. Me quedo con tres ideas que me han tocado y encantado: "el dinero es de lo que más hay en esta vida", "el dinero habla otro lenguaje" y "al dinero le gusta el movimiento".

    ¡Muchísimas gracias Ruth!

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    1. Querido Pablo.

      Me encanta que hayas resumido el artículo a esas tres ideas pues son la base del artículo mismo.

      Y yo destacaría una por encima de todo: "El dinero habla otro lenguaje".

      Gracias por ello y por estar donde estás...

      Un beso siempre.

      Ruth M.

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  2. Ruth:

    Nos proporcionas claves que nos muestran nuestra relación con el dinero, que pasa cuando las claves son al contrario:

    “No aparece el dinero, por lo que no te permites hacer cosas que te encantan, cuando el dinero aparece te las permites sin importar lo que cueste porque el dinero está disponible y este acto no causa desequilibrio en tus finanzas”.

    Por ejemplo un viaje que nos has podido hacer, el dinero está disponible y lo haces tal como lo imaginaste y querías, no importa lo que cueste, lo pagas. Por tu mente no pasan pensamientos como “mejor me espero a que me cueste más barato”, simplemente haces el viaje porque lo quieres y el dinero ya está ahí.

    Pasa tiempo, el dinero desaparece y por tanto empiezas a no permitirte hacer cosas que realmente quieres hacer (no solo viajar por supuesto). No comprendes que sucedió, sabes que tu relación con el dinero es buena, no sabes si es una relación optima pero si buena (cuando digo “buena” me refiero a que me siento bien con el dinero porque que se como emplearlo).

    Esta clave de “aparece el dinero lo uso sin problemas, desaparece el dinero no me permito hacer cosas” me está indicando algo pero no logro verla.

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    1. Estimada Marcela.

      Sí, la clave que buscas a lo largo de todo el escrito y en este párrafo que copio a continuación:

      "Siempre podemos vernos obligados a hacer algo que no nos gusta precisamente porque no tenemos dinero para ello. Eso es otra cosa. A las personas a las que les ocurre esto último, enseguida vuelven a estar donde estaban. Es decir, vuelven a posicionarse en el lugar del que partieron, como mínimo. Así que, si esto te está ocurriendo ahora de manera circunstancial, no te preocupes porque la vida funciona como un resorte. Volverás a tu punto de abundancia o de tu coqueteo con el dinero."

      Gracias siempre.

      Ruth M

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  3. Hola entiendo todo lo que dices, de este tema y de otros, poco a poco lo voy integrando. Por favor me gustaría conocer su opinión sobre el libro "Un curso de milagros".

    Muchas gracias por compartir sus certezas con nosotros.

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    1. Hola.

      Siento no poder responder porque no he leído el libro "Un curso de milagros".

      Gracias siempre a ustedes por la aportación.

      Un saludo.

      Ruth M.

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  4. He leido que la tarjeta de crédito empobrece.Yo la uso y mucho de hecho estoy endeudada por el uso por placeres y.cosas necesarias. Es un medio de pago a crédito,pues...empobrece?

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    1. Estimada Paula.

      La tarjeta de crédito es una herramienta que viene bien cuando la necesitamos, como todo en esta vida. Lo que empobrece no es la tarjeta en sí, que puede ser muy práctica en ciertos momentos, sino el uso que se haga de ella.

      El hecho de gastar en productos y/o servicios dinero que no tienes, no es abundancia porque lo haces desde un sentimiento de escasez, pensando en que la tarjeta lo "pagará" y, lo que es peor, pensando en que eso es abundancia. Por eso nos endeudamos y nos hacemos más pobres.

      Realmente, cuando se cambia la conciencia de escasez por la de abundancia, todas esos productos y/o servicios que nos hicieron endeudarnos en algún momento de nuestra vida, pasan a segundo plano: ya no los vemos tan importantes ni necesarios. Esto no significa que los detestemos, sencillamente, te das cuenta de que están ahí para tu servicio y no al revés.

      Resumiendo, primero se cambia lo que piensas sobre la abundancia (¿qué es la abundancia para ti y solo para ti?), luego se actúa.

      Si realmente quieres comprarte cosas y tener dinero, siente que ya lo tienes mientras actúas para acercar ese sentimiento a que sea un hecho tangible.

      Si no puedes definir tu propio concepto de la abundancia, trabajarás siempre para quienes sí lo tienen y te endeudarás. Nada de lo que he dicho valdrá.

      Gracias siempre

      Ruth Morales

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