lunes, junio 09, 2014

Cómodo en la incomodidad.

 Tengo miedo de todo. Tengo miedo de cambiar, de que los demás cambien, de ser otra persona si intento hacer algo diferente, de no reconocerme.

Tengo miedo de que pase algo lejos de mi control que me pueda afectar a mí y a quienes más quiero.
Tengo miedo de que la sociedad cambie. Tengo miedo de revivir experiencias pasadas, de vivir las que otros viven o han vivido, de sufrir más de lo que he sufrido. Tengo miedo de que el planeta se enferme y que, como consecuencia, esta civilización desaparezca.

Tengo miedo de padecer una enfermedad si no sigo una dieta equilibrada, como me dicen quienes saben más que yo. Tengo miedo de contraer una enfermedad si sigo haciendo lo que estoy haciendo, como cuentan otros. Tengo miedo de no tener dinero para subsistir y de no tenerlo para disfrutar, tengo miedo de que las cosas cambien.

Mejor dejar las cosas así aunque no me gusten.

Tengo miedo de ser libre, tengo miedo de no tener pareja, ya que me arriesgo a quedarme siempre solo.

No estoy bien como estoy, no me encuentro bien en mi piel, no me encuentro bien con mi entorno. No me siento libre.

 Lo dejaría todo: dejaría a mis amigos, dejaría mi trabajo, me iría de mi casa, dejaría incluso a mi familia para empezar desde cero, sin recuerdo alguno.

 Pero también tengo miedo de que mis familiares sufran si los dejo, tengo miedo también por lo que puedan pensar mis amigos sobre mí si los dejo. Tengo miedo de dejar mi trabajo por si luego nada me sale bien y no encuentro otro trabajo nunca más y sobre todo, de lo que más miedo tengo es de poner todo a cero, de no tener recuerdo alguno. A pesar de que alguna memoria que tengo me hace sufrir, prefiero guardarla por si acaso la pierdo y luego no supiera cómo actuar en la vida.

Mejor quedarme así por si acaso luego tuviera más miedo.

A fin de cuentas, todos tenemos miedo a todo. No soy el único y, aunque sea infeliz, me siento parte del mundo.

¡Que sean otros los que se enfrenten al miedo!

Yo los admiraré desde aquí, desde donde estoy y aprenderé de ellos, cómodo en la incomodidad.


Gracias y disfrutemos.


Ruth Morales

7 comentarios:

  1. La verdad es que hay pocos que se libran de estar demasiado cómodos en la incomodidad, como tu dices. Siempre hay algún aspecto en el que estamos tan agustito en la zona de confort...¡A ponerse las pilas y a moverse!

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    1. Hola José.

      Sí, algún gustito hay, para que negarlo, jajaja.

      Pero más gusto da cuando uno se mueve hacia otro lado, como bien dices tú y como bien sabes, José.

      Gracias por tu participación.

      ¡A disfrutar!

      Un abrazo

      Ruth Morales

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  2. Todos tenemos miedo a los cambios porque no sabemos que va a venir despues tener esperanza no es lo mismo que tener absoluta certeza de que las cosas van a salir bien podemos decir "me da igual" pero decirlo es una cosa y sentirlo es otra Yo pienso que muchos queremos hacer cambios en nuestra vida ya sea de trabajo, pareja, relaciones etc.
    "La vida no es facil" esto es una creencia que puede estarnos deteniendo en todos los aspectos y entonces nos quedamos en donde estamos
    tengo poco que te descubri y estoy aprendiendo mucho Gracias

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    1. Hola Anónimo.

      En pocas líneas has definido el cuadro global de la realidad. "La vida no es fácil" esa es la gran creencia que hay detrás del miedo. Gracias por tu comentario.

      Ni la esperanza ni la certeza existen. Las dos nos mantienen siempre donde estamos.

      Lo único que existe es la comprensión de que aquí no hemos venido a conseguir la subsistencia porque ya la tenemos desde que nacemos aunque la realidad nos dé la contraria.

      Incorporar esto que acabo de decir, es un salto grande, tan grande que te hace cambiar de perspectiva de golpe. No es un salto cualquiera: es el salto.

      Gracias por tu aportación porque me ha dado lugar a decir esto.

      Un saludo y disfrutemos.

      Ruth Morales

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  3. Hola Rut
    En mi entorno veo a muchas parejas que siguen juntos aunque ya no sean felices, por estar cómodos en la incomodidad.

    Entiendo el miedo que causa lo desconocido, pues yo estuve así antes de tomar la decisión de cambiar mi vida, y claro que tenía que salir de mi zona de confort (Rut, tú ya sabes mi caso).
    Reconozco que el cambio me está siendo difícil, pero aún así, me siento más viva que nunca.
    Ahora estoy viviendo días difíciles o tristes y otros días recobró fuerzas y me siento muy bien conmigo misma porque lo que vivo ahora es mi decisión, y no la del miedo al cambio.
    Es increíble, que a pesar de todos los problemas que ahora enfrento, dentro de mi siento el ímpetu de vivir en libertad.
    Abrí mi jaula y estoy recordando como volar.

    Un abrazo Rut y gracias.

    Leticia HF

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    1. Querida Leticia

      Mil gracias por exponer tu caso. Es mejor tener "días malos" dentro de una vitalidad libre, fuerte que tenerlos en esa falsa comodidad en la incomodidad.

      Si no hacemos nada, si no ponemos juicio y si pasamos por la vida disimuladamente, todo se coloca para que vuelvas a ser "tú".

      Un abrazo siempre Leticia y gracias a ti.

      Ruth Morales

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  4. debo ser una kamikase... siempre deje todo cuando no me sentia libre... incluidos casas, familia, trabajo, paises... y a empezar de cero!!!

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