miércoles, abril 09, 2014

El punto cero. La gracia de poder disfrutar de la vida.


Este artículo lo escribo en respuesta a un comentario que acabo de recibir en relación al anterior post de este mismo blog, titulado  Ser coherente para educar.

Comparto con ustedes el comentario recibido:

Estimada Ruth!!! me he sentido Feliz leyendo este post, porque gracias a que en un momento nos dimos cuenta de todo esto que hablas, pudimos salirnos del viejo paradigma y disfrutar felizmente de la maravilla de EDUCAR EN EL HOGAR, sin escuela. Digo nosotros porque somos muchas familias en Argentina, país que sé que conoces, que optamos por esta forma realmente MARAVILLOSA, donde todo cambia y se hace disfrutable al màximo. LA VIDA ES MARAVILLOSA y tenemos la gracia de poder VIVIRLA A TOPE!!!!, felicidad constante, permanente e imperturbable es lo que conseguimos!!!!. Los invito a todos a conocer nuestro espacio www.educandoconciencia.com.ar. (Silvana Gonella)

Hace pocos años, cuando comencé a ver la vida al revés, tuve una especie de visión.
Más que una visión fue un sentimiento de certeza. Vi una sociedad coherente, la cual no puedo explicar aquí porque me extendería mucho.

En esa diapositiva mental, a la que llamo así porque me asaltaron imágenes que en ningún momento provoqué de manera consciente, vi que los colegios no existían. Tengo que añadir que precisamente en aquel momento de mi vida, la educación escolar no estaba en mis prioridades de pensamiento y sentir. De ahí que me sorprendiera más aún de esa visión.

Vi que los niños crecerían en sus hogares, formando grupos en su propio entorno, si bien no siempre se agrupaban en sus propios hogares, sí que lo hacían en un espacio cercano a todos, como por ejemplo, un espacio común en el barrio de la ciudad donde vivieran, un espacio común en el edificio donde vivieran, en su propia urbanización o como queramos llamarlo; a fin de cuentas, donde habitaran.

Vi que los niños no aprendían nada sino que sencillamente jugaban, experimentando todo. Vi que todo era sencillo: ya no había padres estresados haciendo de taxistas de sus propios hijos, ya no había atascos en las ciudades en las horas puntas de entrada y salida de colegios, no había uniformes ni horarios escolares. Tampoco se vendían cuadernos de vacaciones que llenan nuestras tiendas más visitadas en el mes de junio, cuadernos que ayudan a que los niños no se olviden durante el verano de sumar, restar, de que sus cerebros no se atrofien y de que sus dedos no se entumezcan por no escribir a a lo largo de los dos meses estivales.

En la sociedad en la que nos desarrollamos, hacemos cualquier cosa menos desarrollarnos.

Sé y soy consciente de que el hecho de que existan colegios es práctico para los padres: es un momento de tranquilidad y de poder hacer otras cosas, amén de cuando los padres atienden a horarios laborales estrictos y no tienen con quién dejar a sus niños. Sé que hay padres a quienes no les gusta mucho que las vacaciones escolares se extiendan en el tiempo pues no tienen con quién dejar a sus hijos ni saben qué hacer con ellos cuando estos están en casa.

Todos estos malestares son producto de esta sociedad de plástico que hemos inventado.

Soy consciente de que todos los colegios de pago, es decir, no públicos, se acogen a un sin número de materias para justificar ese pago que hacen los padres. Ofrecen enseñanza personalizada ¿?, enseñanza cuatrilingüe, ofrecen materias extras que no incluyen los colegios públicos y actividades estupendas para que los niños interactúen con el mundo, etc.

Los niños no necesitan aprender historia. No la necesitan para nada a pesar de que estas palabras choquen con nuestra mente colectiva. Los niños no necesitan saber qué especies de animales habitan en las antípodas. Las matemáticas se vuelven ilógicas a partir de cierto momento.
Y qué decir tiene que aprender los movimientos literarios y lo que ha querido decir un novelista por medio de su obra, resulta en cierta manera absurdo. Habrá algunos de estos que, aún después de siglos fallecidos, todavía estén boquiabiertos viendo plasmadas de mano de otros, críticas de sus obras sin haber sido preguntados.

Los niños necesitan hacer uso del lenguaje para comunicarse, con lo que necesitan que la comunicación sea precisa y correcta, sencilla y útil pero no necesitan aprender a hacer un análisis morfosintáctico de un párrafo cuyas palabras jamás han sido pronunciadas en su entorno.

Nada de esto aprenderán los niños que yo vi en mi diapositiva mental, la cual ni pedí ni deseé y que me dio acceso a un futuro que en ese momento se me antojó bastante lejano.
 De hecho, me pareció bastante irreal teniendo en cuenta desde dónde yo partía: año 2010, España, Europa: el viejo continente que guarda tanta historia.

Sé que en algunos países de Latinoamérica ya se ha comenzado el desaprendizaje. Ya se han quitado el miedo del qué pasará si nuestros niños ignoran cuándo empezó y acabó la Segunda Guerra mundial y quién fue el malo y quién el bueno.

No en vano, las líneas del tiempo se están cruzando porque nuestra conciencia ya está preparada para acceder al Campo y para entender que nada de eso ocurrió fuera de este marco temporal, de esta civilización.

Ocurrió solo en nuestra memoria, quizá para que ahora podamos borrarla y ponerla en el punto cero. Por eso no hay que enseñar nada a los niños porque es el momento de que comencemos a crear la realidad que queremos.

Ellos ya están en el punto cero.

Pasará lo que queramos que pase pues la realidad es creada entre todos y cada uno de nosotros. No vendrá nadie a castigarnos por no enseñar a nuestros hijos lo que nosotros aprendimos para aprobar un examen. Nos castigamos nosotros mismos.

Los profesores seguirán siéndolo, en la medida en la que ellos vayan tomando consciencia. Cuando una actividad desaparece, se generan otras. Nadie debe temer quedarse sin trabajo: es solo una invitación a ver otros escenarios, los cuales, siempre son más enriquecedores que los anteriores.

Es el momento de crear nuestra realidad sin apoyarnos en datos del pasado. Eso no es crear la realidad. Eso es funcionar como títeres de "lo que nos han contado".

Desde aquí quiero dar la enhorabuena y mi reconocimiento a todos estos "valientes" que ya tomaron su poder. Si ellos lo han hecho, todos podemos hacerlo.

Gracias Silvana Gonella por haberte dirigido a este blog ofreciéndonos un ejemplo de otra manera de vivir. Por eso, animo desde aquí a visitar la página Educar para Ser en la que, desde Almansa, España, se propone esa educación consciente y humana que ya están haciendo otros.
Se puede hacer. Se debe hacer.


Gracias a todos y sigamos disfrutando.

Ruth Morales

6 comentarios:

  1. Esto de poder jugar en la calle, no hace tantos años que se podia hacer, en mi ciudad que es pequeña aun recuerdo como durante el verano nos pasabamos la tarde yendo y viniendo con las bicis, jugabamos en la calle a todo tipo de juegos, socializabamos con los otros niños del barrio. Es de un tiempo a esta parte que todo esta estructurado, con perdón de la expresión, pero tienen mas espacio los perros que no los parques infantiles. Las maquinitas han sido una perfecta excusa para que todo aquello quede atrás. Antes a pesar de que teniamos juguetes también los construiamos, ahora ni saben como se hace, todo esta fabricado, en fin ya sabemos todos como han evolucionado las cosas. En cuanto a la enseñanza en el hogar me parece una buena idea, no obstante creo que es necesario que sepan historia, arte, literatura, pero no de la manera que nos la han enseñado a nosotros, sino haciendoles ver que todo esta relacionado, para mi hay mucha deficiencia en la enseñanza de humanidades. Aprender datos de memoria no sirve para nada, pero relacionar porque en un periodo se dan un arte, una literatura, y un pensamiento, si que es importante, los datos especificos los pueden buscar por internet.
    Saludos
    Laura

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Estimada Laura.

      A mí también me encantan esas infancias en la calle que ya no se ven. Los niños pasan muchas horas con los adultos actualmente, encerrados en casa o haciendo actividades, etc.

      La verdad es que, en poco tiempo, todo se ha dado la vuelta, quizá para que ahora nos estemos dando cuenta de esto y volvamos a nuestro origen más puro y con sabiduría.

      El hecho de que exista Internet y de que esté al alcance de todos, es un dato que nos debe llamar la atención pero parece que todavía no nos hemos dado cuenta: los niños siguen portando libros y cuadernos de ejercicios. Es como si el tiempo se hubiera parado en algún momento y estuviésemos viendo y comentando las fotos que sacamos entonces.

      Muchas gracias Laura por tu comentario. Me ha gustado mucho.

      Un saludo

      Ruth Morales

      Eliminar
  2. Mil gracias Ruth, me ha encantado el artículo, te lo agradezco infinitamente y ya lo he compartido en mi página, en facebook yen un grupo Yahoo de familias educadoras en el hogar. Ahora que estoy suscripta a tu blog, que es de calidad y por cierto muy bello, te estaré comentando, enlazándote e inspirándome contigo, ya que nuestra necesidad de comunicar, nos lleva a ser buscadores, aunque principalmente
    ENCONTRADORES, de soluciones y sitios diferentes y distintos para compartir!!!

    Nosotros ya nos hemos salido del rebaño y es una filosofía integral de la vida, así que para nosotros es un enorme placer compartir la felicidad.

    Te envío nuevamente un gran agradecimiento y un abrazo de cariño-

    Saludos cordiales

    Silvana Gonella

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Silvana.

      Gracias siempre por tu reconocimiento.

      Me ha gustado mucho tu página y te seguiré.

      No estoy escribiendo en el blog con la asiduidad que me gustaría pero puedes ver todo lo que hago en la web www.cambioderealidad.com en donde también se publican los artículos que cuelgo en este blog.

      Reitero mi enhorabuena a todos ustedes por haber dado ese giro de vida y por la toma de poder que eso supone.

      ¡¡Eso es lo que hace falta ahora mismo!!

      Muchísimas gracias a ti y seguimos disfrutando.

      Un abrazo

      Ruth Morales

      Eliminar
  3. Hola, Ruth.
    Me alegra saber que este movimiento se extiende cada vez más. Yo soy profe y madre, doy clase en un colegio público, y resueno tremendamente con todo eso que cuentas. Al principio pensé que me volvía loca porque quise cambiar de repente todo mi entorno y no sabía cómo hacerlo. Es un proceso interno en el que vas construyendo, o re-construyendo, con los mismos elementos, re-ordenando, pero en conexión con tu ser Real, con la Verdad, que toma el control de tu Vida y hace que todo fluya. Porque esto, al fin y al cabo, es un juego, así de simple. Estamos jugando a ver cómo sería, ser de tal forma o que ocurra tal cosa...Pues nuestro Ser Real es perfecto y total, completo, inclusivo.
    Con respecto a la educación, vivo cada día en .0
    Relajarme y estar neutra, y ahí, en ese punto, todo ES. Ahí es donde la conexión sucede. Y las niñas y niños, dan unas respuestas que alucinasssss!!!! Ellos me guían muchas veces y hacen fácil y divertido lo inverosímil. Son seres completamente 0riginales.
    Observo en .0
    Y qué claro se ve.

    Lo que comentas sobre lo de que los niños serán educados en las casas..., es algo que ya se está haciendo mucho. Yo lo veo. La sociedad cambiará y la educación se hará en casa, pues es la forma natural. Fuera conocimientos vacíos, aprenderán solos y de forma natural las cosas que les interesen, por eso estarán motivados, porque lo que les mueve lo hace desde adentro, no es una motivación externa. Y se agruparán por intereses, no por edades, más coherencia!
    Esa es mi diapositiva. Habremos visto la misma?????
    Saludos, Ruth.
    María José Frías Bermúdez

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Estimada María José.

      Es un verdadero placer leerte. Eres un ejemplo de cómo todo es posible y cómo, sin pedir cambios en el "otro" (el poder que le damos al otro, léase, gobernantes), tú estás pudiendo llevar este sentir a tu aula.

      Efectivamente, lo has explicado tan bien que no hace falta hacer mención alguna: relajarse y estar neutro (sin conceptos) y todo va cuadrando. ¡ESO ES!

      Me alegra leer lo que escribes porque las personas no logran creerse del todo que el cambio es ese: el realmente no hacer nada sino el sentir que todo es casi perfecto y que tú eres sencillamente una participante de este juego, como bien has dicho.

      Creo que sí, que hemos visto la misma diapositiva, jajaja. Se están planteando otros sistemas escolares y ese no es el camino. El camino es la vuelta al origen más puro. A lo normal y natural, a lo que ya hemos perdido de vista hace tiempo.

      Cada vez me llegan más noticias de la educación en casa. He sabido de esto desde no hace mucho y es un punto a partir del cual ya no se puede volver atrás.

      Doy la enhorabuena a las personas que ya están acometiendo estos cambios. Estas personas, al igual que tú, son las que hacen posible que la realidad de todos cambie aunque se vea manifestada en un lapso de tiempo en la sociedad.

      Muchas gracias por tu aportación y por tu entendimiento.

      Un abrazo

      Ruth M.

      Eliminar