sábado, marzo 08, 2014

Todo es posible. Testimonio de una mujer


  Hace un año, una mujer amiga, comprometida con su propia realidad y seguidora de este blog, me escribió para contarme su situación personal. Hace unos días, me escribió otra vez..
Lo publico bajo su permiso y consentimiento y sobre todo, porque me pidió que lo hiciera.
Esto es lo que me escribió:

«El año pasado, tú me hiciste el favor de aconsejarme en relación a mi entonces indecisión respecto a la separación de mi marido. No te niego que ha sido difícil pero lo más difícil fue decidirme a hacerlo y estoy segura de que fue lo mejor que pude haber hecho. Luché contra miedos y culpas, pero no desistí de seguir adelante.

Te comento todo esto porque tu también me aconsejaste que visualizara mi vida diferente y al hombre que quería tener en mi vida y bueno, así lo hice. Fue lo que me ha sostenido: el imaginarme una vida feliz y compartir mi vida con un hombre al cual yo ame y él a mi.

Mis visualizaciones eran tan vívidas que sentía la emoción, imaginaba a ese hombre en muchos momentos, como cenando, besándonos, compartiendo cada momento y sobre todo, lo veía con las cualidades que me gustan en los hombres.

Ahora estoy viviendo ya ese amor. Ha llegado a mi ese hombre, quien ha superado mis sueños, a pesar de que en un principio pensaba que era difícil conocer a alguien así y que me amara y yo a él. (Ya que visualizaba un hombre completamente diferente a mi marido).

Antes que a él, conocí a cuatro caballeros más pero, aunque tenían cualidades dignas de reconocer, siempre pensaba que, aunque me sintiera sola, no iniciaría ninguna relación hasta que estuviera segura de que él fuera el indicado, el que he visualizado. Y así fue. 

 Esperé y ¡llegó! 

Ambos estamos sorprendidos de que, tras conocernos, ya nos sentíamos muy felices de estar juntos.

Y algo muy importante: en mis visualizaciones, siempre veía a ese hombre vestido con una camisa de cuadros azul. Esto fue porque en una ocasión viendo un programa de Discovery, vi a un científico hablando de X tema y me dije:

"Así quiero a un hombre". ¡Ese científico llevaba una camisa a cuadros aquí!

 Y el día que lo conocí. ¡Él llevaba una camisa de cuadros azul con blanco!

Gracias Ruth, has sido una luz, con todo lo que compartes con nosotros.  Siempre recordaba lo que he leído en tus libros y posts y eso me daba fuerzas para no desistir. Gracias.»


Ella ha querido que compartiera su experiencia. Y a mí no me importa compartirlo, es más, me da placer hacerlo y yo solo funciono ya con ese parámetro: el del gozo.

Gracias a ti por tu experiencia tan real y por compartir tu momento presente con nosotros.

Gracias a todos y sigamos disfrutando.


Ruth M.




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