viernes, diciembre 06, 2013

Dónde está el origen de "todo es al revés". El primer error.

 Cuando me di cuenta de que todo era al revés, percibí que había un dato que se nos había escapado a todos los seres humanos o, al menos, a la mayoría. Y es el dato-clave para entender el porqué el sistema en el que vivimos, manifestado en sus formas política, social, educativa y económica es el que es: un luchar por tener ese huequito para vivir.

Un escenario absurdo es lo que nos encontramos desde que nacemos (aunque no debemos olvidarnos de que lo hemos elegido así). Creemos que tenemos que ganarnos la vida y competir con los otros para llevarnos el premio de poder comer y beber (agua) y de tener un abrigo: nuestro techo.
No solo vemos este mundo engañoso, sino que nos lo creemos.

Recordemos que la realidad no es lo que es: la realidad que vemos es la creencia sobre la realidad.

Pues aquí tenemos el ejemplo. Todos ansiamos ganarnos la vida, enfrentarnos a ella, luchar por nuestros sueños ¿? y creemos que de esto va el juego.
Aquí reside nuestro primer error, el que nos lleva a separarnos de golpe de nuestra esencia.
 ¿Por qué?
Porque no nos hemos dado cuenta de que estamos mendigando lo que nos corresponde por haber nacido: comida, agua y techo.

No hay mayor soberbia que no tomar lo que nos ha sido dado. Y así nos va: recibimos justo lo que esta soberbia transmite: escasez en todas sus formas.

Al no darnos cuenta de este detalle, toda la obra, es decir, toda la existencia rueda siempre sobre el mismo eje.
Podremos seguir hablando de cómo salir de una crisis, de qué gobierno es mejor, de que nos están engañando ¿?, de qué pasará en el futuro, de qué pasará con nuestro medio ambiente pero nadie es capaz de entender que estamos rodando sobre el mismo desconocimiento, el de que la subsistencia la tenemos por derecho y que este hecho nos impide ver la realidad por encima de ella pues estamos allí abajo, preocupados por la comida, el agua y el techo. Eso sí, preocupados pero informados de lo que ocurre en el mundo.

¿Para qué vamos a subir allá arriba a ver lo que pasa con todo lo que tenemos aquí abajo? Imposible. No hay tiempo ni energía para ello.

Entender que la subsistencia la tenemos por el hecho de haber nacido está por encima de cualquier palabra y acción. Entender esto solo se puede hacer desde una honestidad y coherencia entre los dos tan mentados hemisferios cerebrales: el izquierdo y el derecho.

Entender esto te da la libertad y una comprensión tan superior que ya no puedes comentar nada de lo que ocurre en la calle.

Hemos venido a este mundo para sentir cómo se crea este a partir de los sentidos físicos pues estos no solo están para experimentar la materia sino que existen como generadores de la realidad. Y para llevar a cabo este cometido, tenemos que comer, beber y tener un techo. Por lo tanto, ya lo tenemos como atributo.

Como no tenemos esto claro, le damos la vuelta a todo y entonces damos las gracias por la comida, damos las gracias a quien nos da un trabajo y damos las gracias por tener un techo cuando realmente ya veníamos con esos atributos.

Hace unos días una persona se quejaba de su trabajo, de cómo ha cambiado todo, de que ya no era lo que era, de los años que había dado a su empresa, de que ya no se valoraba el trato humano, de que antes se trataba al cliente como a un ser humano y que ahora se había convertido en un dígito de un billete de euros, bla, bla, bla...

Hacía tiempo que no la veía y me di cuenta de que la última vez que la había visto, había comentado lo mismo, hace unos años. Antes de despedirme, le pregunté qué quería. Seguía quejándose.

"¿Qué es lo que quieres detrás de esa queja?", le insistí, marchándome ya.

Después de contestarme haciendo uso de tópicos (terriblemente de moda) sobre la moral, de la carga familiar que llevaba a cuestas, etc., volví a hacerle la misma pregunta:

"Obviando todo lo que estás diciendo, ¿qué es lo que quieres en el fondo?"

Tras su discurso "socialmente correcto" me contestó, agotada ya:

"Lo que yo quiero es pagar mi hipoteca...."

"¿Lo ves? Como tienes un precio tan bajo, tienes muchos compradores." Le respondí.

"Por eso, sigues trabajando en esa empresa y seguirás haciéndolo y quejándote porque tu precio lo puede pagar cualquiera."

Se quedó callada, asintiendo y dándose cuenta de que tanto discurso había sobrado pues al final, todo se podía haber reducido a esa frase y nos habríamos ahorrado tiempo y energía.

Al final, nuestro precio es ese: la comida, el techo y el agua. Somos muy baratos.

Y me preguntarán, ¿y cómo hacemos, entonces?

Lo único que hay que hacer es entender que el sustento lo tienes ya. Si no entiendes esto, estás en mano de aquellos que compran barato porque saben y conocen perfectamente tus carencias. En esto se basa nuestro sistema de vida.

"Todo es al revés" y esta frase enmarca el principio de la coherencia.

Gracias y disfruta.

Ruth Morales



2 comentarios:

  1. Este post me ha encantado. No hace mucho reflexionaba y compartía con alguien que sentía no habíamos venido aquí para trabajar, con todo lo que conlleva: comida, sustento, casa, etc. y vuelta a empezar. Ayer y hoy, con más intensidad, precisamente, al hilo de un automatismo particular, me detuve un momento, mi intuición me dijo: "carencia". Ummm..me dije,...: claro, vivo, vivimos desde la carencia, una creencia que retroalimentamos. Siento últimamente con más intensidad desde las "tripas" que ya tenemos todo lo que necesitamos (como creo recordar he compartido contigo alguna vez). A partir de este nuevo punto, este giro de tuerca, este darle la vuelta a la tortilla, toca vivir una "nueva" (entre comillas porque la olvidamos) realidad. Gracias Ruth. Un fuerte abrazo y una sonrisa bien grandota....:)

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  2. Querido Javi.

    Sí, realmente cuando sientes dentro, tal que una certeza que ya posees lo necesario para vivir, es cuando únicamente puedes comenzar a "ver" . Mientras estemos preocupados por el sustento, no habremos entendido nada y no podremos manejar nuestra vida, aunque parezca que lo estamos haciendo. Estamos en la misma trampa.

    También es verdad que la mayoría de la gente no quiere ni siquiera oír hablar de esto para no cambiar de papel. También está bien, claro está.

    Tú lo has dicho: "sentirlo desde las tripas". Eso es. Si ya sientes eso, es que ya toca.

    Un abrazo grande y sigue siendo feliz.

    Gracias siempre.

    Ruth M.

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