viernes, septiembre 20, 2013

El "instante presente" no duele

El "instante presente" no duele

Leemos por todos los lados que la mente no para de recibir mensajes y pensamientos que no queremos y que nos sumergen en un mar de inquietudes, malestares y preocupaciones. Vivimos con respecto al pasado, lo vivido y con respecto al futuro, lo que nos queda por vivir pero no en el presente. ¿Cuántas veces habremos leído esto?

El caso es que en nuestra realidad hay que proyectarse en el futuro para traerlo aquí y poder dar sentido a nuestro momento presente.

  Pero lo que no queremos es ni sufrir ni pasarlo mal con tanto pensamiento agorero o con preocupaciones que vienen de la mano de la incertidumbre.
 Pero sobre todo, no queremos pasarlo mal ahora, que es cuando estamos sintiendo el malestar.

Pillar el instante presente, ese nanosegundo en el que entra la vida entera, en el que no hay problemas porque sencillamente ahí no existen pues es un punto que contiene solo conciencia exenta de juicio, es pillar un TODO lleno de paz que nos da la oportunidad de entender lo que estemos a punto de entender.

 Yo, antes de leer el libro de Eckhart Tolle, "El poder del ahora" y de haber oído hablar del momento presente, ya experimenté lo que era, de manera repentina y como respuesta a sucesos "externos".

Lo que ignoraba en ese momento era que yo podía estar allí sin que "tuviese que ocurrir nada" que me llevase a ese instante tan maravilloso. En ese momento pensé que había sido elegida y mimada por la vida por haber tenido el honor de haber estado en ese estado y lo guardé como un secreto, ya que no sabía ni cómo ni a quién transmitirlo .

Poco tiempo después de ese mi primer instante presente, cayó en mis manos dicho libro de E. Tolle y fue entonces cuando me di cuenta de que yo "sabia" lo que era eso, además de "entender" lo que era.

 Me propuse volver a experimentarlo. No había un segundo en mi vida (excepto cuando me olvidaba de practicarlo) en el que no estuviera intentando "pillar" ese instante presente en el que nada duele.

¿Cómo lo hacía?

Me inspiraba en frases extraídas de ese mismo libro "El poder del ahora".  Mientras conducía, mientras caminaba, mientras hacía cualquier cosa que no demandara de mi atención plena (porque la atención plena es parte indivisible de ese instante presente también) me repetía para mí misma las siguientes palabras, llenas de sentido para mí.

Ahora mismo no tengo ningún problema.
Ahora mismo todo está bien.

Como no tiré la toalla, resultó que lo pillé, por mí misma. Fue en medio de una autopista, con mucho tráfico, mientras conducía, cuando lo viví.
Es tan rápido que no se puede medir, pero en esa rapidez sentí TODA LA VIDA, TODO y al mismo tiempo, sentí la NADA.

¿Cómo se puede explicar esto?
No lo sé.

Solo sé que el deseo de experimentarlo sin dejar lugar a dudas y la emoción (la que estés sintiendo, desde la preocupación o la ira hasta la arrogancia) dirigida hacia SER ese momento presente, fue lo que hizo que yo lo fuera. Al menos, esta fue mi experiencia, por donde entré en esa brecha del no-tiempo.

Una vez que se ha sido ese punto de instante presente, puedes volver a él.
Aunque no lo hayas sido nunca, ese punto está aquí siempre.

Ser el instante presente no duele y es como si la película (la realidad aparente) se rompiera justo antes de la siguiente escena y quedara un hueco que te absorbe, aunque dure solo un instante.

En ese hueco no duele nada.


Gracias y disfruta.

Ruth Morales

3 comentarios:

  1. Gracias Ruth!!! que bien que has explicado esto, pues llevo días intentando inspirarme con el libro.

    Una pregunta; para llegar al otro lado del puente hay que pasar por esta experiencia?

    Muchas gracias y un fuerte abrazo,

    Susana

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    Respuestas
    1. Hola Susana.

      Tu pregunta es ideal para dar lugar a extenderse sobre esta cuestión. Pero, también es verdad que más se habla, más se separa uno de interiorizar la cuestión en sí.

      Pasar al otro lado del puente es elevar la percepción de la realidad o, lo que es lo mismo, salirte de los patrones que han conformado esta realidad con el fin de ir adquiriendo coherencia, que es igual a actuar según la unión de lo que sientes y de la mente:la línea recta.

      Es cierto que el proceso de elevar la percepción puede verse acompañado de "instantes presentes" puesto que la coherencia requiere de esos momentos para instalarse, por así decirlo. Pero no tiene por qué ser condición indispensable.

      La persona coherente estará más conectada con su centro por lo que es más susceptible a percibir o "ser" ese momento presente, aunque le "sobrevenga" en momentos de mayor "inconsciencia", como puede ser cuando estás a punto de dormirte.

      En cambio, hay personas que logran pillar el momento presente por medio de la meditación, yoga y otras disciplinas pero eso no quiere decir que su vida sea coherente. Más bien, al separar dicha disciplina -la que les ha llevado a esos "momentos presentes"- de la vida diaria, se crean conflictos y cada vez se necesita más de dicha disciplina para "huir" de la realidad y encontrarse bien. Realmente no tiene porqué ser así pero está siendo y cada vez más, como todo en la realidad misma, por imitación del entorno.

      Por ello, lo sano y lo lógico es empezar por crear coherencia en nuestras vidas y luego todo viene por añadidura.

      Eso es cruzar el puente. Todo te viene sin necesidad de "aprenderlo".


      Gracias Susana por tu pregunta y por tu siempre presencia.

      Ruth M.

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  2. Muchas gracias!!!!

    Susana

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